Las palabras se las lleva el viento: A su debido tiempo


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“Ningún amor es tan verdadero como aquel que muere sin haber sido revelado”…

Siempre me ha parecido extraño como a través del tiempo, vamos comprendiendo ciertas cosas que en el pasado no entendíamos. Existen cosas un tanto superficiales, como por ejemplo por qué se hace de noche y luego vuelve a amanecer, por qué el agua se congela y se puede evaporar, incluso por qué algunas aves pueden volar y otras sólo caminar.
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Valora lo que tienes…


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Por Alex Olvera
En diferentes y variadas ocasiones es más que visible que las personas no solemos valorar lo que tenemos. De hecho inconscientemente somos demasiado codiciosos, anhelamos siempre tener más y dejamos de lado lo que realmente es importante.

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Decídete por enamorarte, decídete por amar…


 

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Por Alex Olvera

Si decides enamorarte…
Hazlo como si fuera la primera y la última vez…
Como si hoy fuera el último día de tu existencia…
Como si no pudieras enamorarte de nuevo…

Si decides amar…
Hazlo como si jamás lo hubieras hecho…
Como si no existiera un mañana…
Como si no existiera alguien más para amar…

Pero sobre todo, decidas lo que decidas…
Asegúrate de enamorarte a niveles extremos…
Asegúrate de amar con todas tus fuerzas…
De entregarte con todo tu ser…

Aunque tengas en mente que algún día…
La persona de quien tú te enamoraste…
La persona a quien tú decidiste amar…
Pudiera ser quien te hiera más profundamente…

Pero aún así pase lo que pase y hagas lo que hagas,
a final de cuentas, jamás te arrepientas,
pues esa persona por siempre será…
De quien tú te enamoraste, o a quien tú decidiste amar…

El síndrome de los “veintitantos”


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Le llaman la ‘crisis del cuarto de vida’. Te empiezas a dar cuenta que tu círculo de amigos es más pequeño que hace unos años.

Te das cuenta de que cada vez es más difícil ver a tus amigos y coordinar horarios por diferentes cuestiones: trabajo, estudios,pareja, etc… Y cada vez disfrutas más de esa cervecita que sirve como excusa para charlar un rato.

Las multitudes ya no son ‘tan divertidas’… hasta a veces te incomodan. Y extrañas la comodidad de la escuela, de los grupos, de socializar con la misma gente de forma constante. Pero te empiezas a dar cuenta que mientras algunos eran verdaderos amigos otros no eran tan especiales después de todo.

Te empiezas a dar cuenta de que algunas personas son EGOÍSTAS y que, a lo mejor, esos amigos que creías cercanos no son exactamente las mejores personas que has conocido y que la gente con las que has perdido contacto resultan ser amigos de los más importantes para ti.

Ríes con más ganas, pero lloras con menos lágrimas, y con más dolor. Te rompen el corazón y te preguntas como esa persona que amaste tanto te pudo hacer tanto mal. O quizás te acuestes por las noches y te preguntes por qué no puedes conocer a alguien lo suficientemente interesante como para querer conocerlo mejor.

Pareciera como si todos los que conoces ya llevan años de novios y algunos empiezan a casarse. Quizás tú también amas realmente a alguien, pero simplemente no estás seguro si te sientes preparado para comprometerte por el resto de tu vida.

Los ligues y las citas de una noche te empiezan a parecer baratos, y emborracharte y actuar como un idiota empieza a parecerte verdaderamente estúpido. Salir tres veces por fin de semana resulta agotador y significa mucho dinero para tu pequeño sueldo.

Miras tu trabajo y quizás no estés ni un poco cerca de lo que pensabas que estarías haciendo. O quizás estés buscando algún trabajo y piensas que tienes que comenzar desde abajo y te da un poco de miedo.

Tratas día a día de empezar a entenderte a ti mismo, sobre lo que quieres y lo que no. Tus opiniones se vuelven más fuertes. Ves lo que los demás están haciendo y te encuentras a ti mismo juzgando un poco más de lo usual porque de repente tienes ciertos lazos en tu vida y adicionas cosas a tu lista de lo que es aceptable y de lo que no lo es.

A veces te sientes genial e invencible, y otras…solo,con miedo y confundido.

De repente tratas de aferrarte al pasado pero te das cuenta de que el pasado cada vez se aleja más y que no hay otra opción que seguir avanzando. Te preocupas por el futuro, prestamos, dinero… y por hacer una vida para ti. Y mientras ganar la carrera sería grandioso, ahora tan solo quisieras estar compitiendo en ella.

Lo que puede que no te des cuenta es que todos los que estamos leyendo esto nos identificamos con ello. Todos nosotros tenemos ‘veintitantos’ y nos gustaría volver a los 15-16 algunas veces. Parece ser un lugar inestable, un camino en tránsito, un desbarajuste en la cabeza… pero TODOS dicen que es la mejor época de nuestras vidas y no tenemos que desaprovecharla por culpa de nuestros miedos…

Dicen que estos tiempos son los cimientos de nuestro futuro. Parece que fue ayer que teníamos 16…
¿¡Entonces mañana tendremos 30!? ¿¿¿¡¡¡Así de rápido!!!???
HAGAMOS VALER NUESTRO TIEMPO… QUE NO SE NOS PASE!

“La vida no se mide por las veces que respiras, sino por aquellos momentos que te dejan sin aliento…”

Celebra Google el día del amor


Con una animación que cuenta una tierna historia de amor infantil, es como la compañía de Silicon Valley muestra que en cuestiones del amor ni si quiera el buscador más famoso de todos los tiempos, tiene las respuestas.

En el video se ha recreado una historia de un niño enamorado que hace hasta lo imposible por conquistar a su amada. Finalmente se da cuenta que el mejor regalo no tiene precio, pues simplemente tiene que ser él mismo.

Simplemente amor


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Hace mucho tiempo existió una pareja muy feliz. La joven era muy linda, la más hermosa del lugar… Pero cierto día enfermó extrañamente y requirió ser hospitalizada.

Estuvo algunos días en el hospital y finalmente le dieron una noticia que cambiaría su vida para siempre. A causa del diagnostico tomó una fuerte decisión, evitaría a su novio a toda costa.

Fue poco el tiempo que ella pudo mantenerse alejada de él, a la semana lo llamó para confesarle su padecimiento y le dijo que le detectaron una rara enfermedad degenerativa que le deformaría el rostro, "fue por esto que preferí esconderme, no quiero que me veas de esta forma y sinceramente no creo que lo nuestro funcione así", le dijo. El novio, pensó un momento y le dijo que después hablaban…

Tres días después él la llamó y le comentó que le guardó un secreto por meses, su vista estaba fallando. Le dijo también que visitó a un doctor el cual le dijo que su enfermedad estaba muy avanzada y que pronto se quedaría ciego. "Sólo te necesito a mi lado", le dijo…

Ella no lo pensó mucho y aceptó seguir con él, pues supuso que si él no la vería todo sería como antes… Pasó el tiempo, se casaron y fueron muy felices juntos. Envejecieron y un día, ella falleció… En el funeral, todos se compadecían del señor, "pobre del esposo, está ciego y la necesitaba", murmuraban.

En el velorio, el esposo se notaba un poco triste, pero su comportamiento y movimientos indicaban algo… Un amigo se le acercó y le dijo "¿no que estabas ciego?" y él le respondió "no, nunca lo estuve… Pero si ella hubiera sabido que jamás estuve enfermo, de ningún modo hubiera aceptado casarse conmigo… Yo la amaba y la sigo amando tal y como era, pues para mí siempre fue hermosa".

Me he enamorado


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Por: Antonio García Guerrero

El amor me tiene pensando en ti
no te dejo de pensar ni un instante
te haz metido tanto en mi cabeza que hasta escucho tu voz
me he enamorado, me he enamorado

Estoy totalmente enamorado
lo único que quiero es estar a tu lado
mirarte a los ojos y decirte lo mucho que te amo
compartir alegrías y para por siempre seguirte amando

Tomaste algo que era tuyo desde el principio
mi corazón solo dice tu nombre
mi corazón late por tu voz
mi corazón brilla con su esplendor el mirar te a los ojos
me he enamorado

Historia del amor imposible


a3325103Por: Alejandro Olvera
Hace ya algún tiempo, un joven poeta llamado Juan escribió unos párrafos dirigidos hacia una persona, una chica de nombre Rosa a quien este enamorado hombre ya había confesado sus sentimientos con anterioridad, pero desafortunadamente estos no fueron correspondidos.

Juan era huérfano, había vivido duramente toda su infancia y parte de su juventud en una casa hogar donde se hizo amigo de una sencilla joven llamada María, con quien de hecho tenía mucho en común, ninguno de los dos había sido adoptado y por ende tuvieron que salir a enfrentar la vida al cumplir la mayoría de edad, para ahora sí, valerse por sí mismos.

Debido a su gran amistad al reencontrarse fuera decidieron compartir casa pagando la mitad de los gastos cada quien. Y es por esto que María tenía la oportunidad de acompañarlo cada vez que escribía algo. A ella le gustaba observar como de la imaginación de aquel hombre fluían tan hermosas palabras, además sabía de antemano que su amigo tenía ya una enorme colección de hojas violeta en su armario. Cierto día le llamó más la atención el que es vez haya utilizado una hoja color carmesí, pues Juan siempre utilizaba hojas violeta, “El color de las hojas, hace los poemas más especiales, además el violeta es mi color favorito”, decía muy seguido él.

Inspirado como nunca antes, Juan seguía aferrado a conseguir el amor de Rosa, pues para el lo era todo, era simple y sencillamente su felicidad. María estaba envuelta e un mar de dudas, ¿por qué Juan habría cambiado de color esta vez?, ¿qué será lo que estará tramando?, ¿por qué se ve tan feliz? Sin titubear, se armó del valor suficiente para preguntarle si ese poema se lo entregaría a alguien, pues definitivamente no combinaría para nada una hoja de color distinto a las demás. Él se limitó solo a sonreír, pero no le respondió.

Pasaron los años y ese poema jamás fue entregado. Juan lo guardo por mucho tiempo aún sabiendo que nunca sería correspondido. Un día despertó decidido, intentaría nuevamente conquistar a Rosa y para tal, entregaría aquel poema que había escrito con nada más que sus enteros sentimientos. Se levantó, se arregló y perfumó y salió rumbo al mercado, pues seguramente y como todos los días, encontraría a Rosa atendiendo su tienda.

Juan se acercó sigilosamente al área, al tiempo que una persona observaba lo acontecido. Observó todo, incluso el instante en que Juan, tímidamente entregaba aquella hoja carmesí. Entre la muchedumbre se sintió un silencio extraño, el tiempo se detuvo y esta persona no pudo hacer más que soltarse en llanto. Las lagrimas caían sobre sus mejillas sin que pudiese hacer algo, y fue así que procurando pasar desapercibida se fue llorando a casa.

Por otro lado, Rosa sabía de lo que se trataba ya todo el enredo, no se dio siquiera el tiempo de leer el escrito y sin pensarlo dos veces, tomó aquella hoja para romperla frente a los ojos de Juan. Tal como esa hoja, el corazón del joven también quedó destrozado. Él agachó el rostro y se retiró  lentamente del lugar, se dirigió a su casa y se refugió en el desván.

Al encontrarse allí, notó un pequeño agujero en la pared de una esquina, quizá la vivienda de un ratón; no le tomó importancia. Se sentó a pensar un poco y tras unos minutos, estando consciente de que su amor jamás sería correspondido, se hizo a si mismo la promesa de jamás volver a amar. Pasaron algunos días pero su deseo de sacar lo que sentía fue más fuerte que su voluntad por cumplir lo que se propuso, decidió a seguir escribiendo poemas, todos inspirados por el amor imposible de corresponder que le tenía a Rosa.

Varios años después Juan seguía plasmando sus sentimientos en papel, sabía que nadie nunca los leería pues aquel día de reflexión encontró el escondite perfecto. Utilizó el agujero entre la pared para ocultar cada escrito que realizaba. Pero un tranquilo día de verano su preciada inspiración se acabó.

La persona a la que amaba con toda su ser, Rosa, falleció. Al saber la noticia, Juan desconsolado subió las escaleras y se dirigió al desván, se detuvo un momento en la esquina para tomar sus escritos, leyó algunos y meditó sobre su vida, notó que ya era un viejo. Pero nunca valoró que sólo le quedaba la compañía de una persona que jamás lo dejó, su amiga María.

Juan se dio cuenta que desperdicio toda su vida buscando algo que de antemano sabía que jamás seria suyo. Sin pensar en su amiga, tomó una soga y se suicido. Cuando María entro en el área y vio el cuerpo de Juan, soltó en llanto y recordó el instante en que Juan entrego la hoja carmesí, sabía que Juan jamás la había amado y fue por eso que prefirió guardarse sus sentimientos por siempre, triste, desconsolada y sin motivos para seguir viviendo se suicidó también.


Del autor: “Sé que no es una fábula… pero… ¿Cual es la moraleja?”

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